Review: Scott Pilgrim EX para PS5

Scott Pilgrim EX logra equilibrar homenaje y evolución. No reinventa el beat ‘em up, pero sí lo actualiza con suficiente estilo y ritmo como para justificar su existencia.

¡Somos Sex Bob-omb!

Scott Pilgrim EX retoma el espíritu irreverente del universo creado por Bryan Lee O’Malley y lo transforma en un beat ‘em up moderno que entiende muy bien la nostalgia, pero que también intenta empujar la fórmula un poco más allá. El resultado es un juego que combina humor, acción cooperativa y un ritmo frenético que bebe directamente de los arcades clásicos, mientras introduce nuevas ideas para mantener fresca una estructura conocida. Más que una simple continuación espiritual del recordado título de hace más de una década, esta nueva entrega se siente como una reinterpretación que amplía el mundo de Scott y sus amigos dentro de una Toronto caótica y plagada de enemigos absurdos.

La premisa es sencilla pero efectiva: Fuerzas del mal se están propagando por toda la ciudad y el grupo debe abrirse paso entre pandillas, criaturas extrañas y rivales cada vez más poderosos. Sin embargo, el gran giro jugable y narrativo llega con la inclusión de Gideon Graves como personaje jugable. Que el ex más malvado de todos se sume al elenco no solo añade un componente narrativo interesante, sino que también amplía las posibilidades estratégicas del juego. Con su incorporación, el plantel asciende a siete luchadores, cada uno con estilos de combate claramente diferenciados.

El combate sigue siendo el corazón del juego y funciona sobre una base clásica de desplazamiento lateral, combos encadenados y ataques especiales que consumen recursos. No obstante, el sistema se siente más refinado que en propuestas anteriores. Las animaciones son rápidas y fluidas, los impactos tienen peso y el diseño de enemigos obliga a variar estrategias. Algunos adversarios requieren romper defensas, otros castigan los ataques impulsivos, y varios jefes introducen patrones que recuerdan más a un juego de acción moderno que a un beat ‘em up tradicional.

En este contexto, la variedad de personajes cobra especial relevancia. Scott mantiene un estilo equilibrado, ideal para quienes recién se acercan al juego, mientras que luchadores como Ramona o Kim Pine privilegian velocidad y control del espacio. Gideon, por su parte, se convierte en uno de los personajes más interesantes del elenco. Sus movimientos combinan ataques de gran alcance con habilidades que manipulan el ritmo del combate, generando oportunidades para combos devastadores. Este contraste entre personajes invita a experimentar, especialmente en partidas cooperativas.

El modo cooperativo es, sin duda, uno de los pilares de la experiencia. Hasta cuatro jugadores pueden avanzar juntos, coordinando ataques y aprovechando habilidades complementarias. Cuando el equipo funciona, el juego adquiere un ritmo espectacular: Enemigos volando por la pantalla, combos compartidos y rescates de último segundo. Al mismo tiempo, el caos controlado que se produce en pantalla captura perfectamente el tono exagerado del universo Scott Pilgrim.

En el apartado visual, Scott Pilgrim EX mantiene una estética pixel art que mezcla nostalgia con una presentación sorprendentemente detallada. Los escenarios recrean distintos rincones de Toronto con un estilo caricaturesco lleno de referencias culturales, carteles absurdos y pequeños guiños para los fans. Cada nivel introduce elementos visuales propios que evitan la monotonía, desde calles repletas de neones hasta escenarios más surrealistas donde la lógica del mundo parece romperse.

La música también cumple un rol clave en la identidad del juego. Las composiciones combinan energía rockera con sintetizadores que evocan el espíritu retro del arcade. El resultado acompaña muy bien el ritmo de los combates y refuerza la sensación de estar dentro de una versión exagerada y caótica de la ciudad. En los momentos de mayor intensidad, la banda sonora logra elevar la acción sin volverse invasiva.

Donde el juego encuentra algunos tropiezos es en su estructura de progresión. Aunque existen mejoras, desbloqueables y ciertos sistemas de evolución para los personajes, el avance puede sentirse algo repetitivo tras varias horas. Los niveles, pese a su variedad estética, siguen una lógica bastante tradicional de avanzar, limpiar enemigos y enfrentar un jefe. Esto no arruina la experiencia, pero sí revela que el juego confía más en su sistema de combate y en el carisma del elenco que en innovaciones estructurales profundas.

Aun así, el encanto del título reside justamente en esa combinación entre simplicidad y personalidad. El humor absurdo, los diálogos cargados de ironía y las situaciones exageradas mantienen un tono ligero que funciona como contrapunto perfecto a la acción constante. Incluso la presencia de Gideon Graves como aliado introduce momentos de humor autorreferencial que juegan con la historia del personaje dentro del universo Scott Pilgrim.

En definitiva, Scott Pilgrim EX logra equilibrar homenaje y evolución. No reinventa el beat ‘em up, pero sí lo actualiza con suficiente estilo y ritmo como para justificar su existencia. La inclusión de Gideon Graves amplía el elenco de forma significativa, aportando variedad jugable y un guiño narrativo inteligente. 

The Review

8.33 Final
9 Others review
8
Premisa
9
Combate
8
Personajes
8
Cooperativo
9
Visual
8
Música

¿En resumen?

Para quienes disfrutan del combate cooperativo, el humor irreverente y la estética retro, este título se presenta como una experiencia sólida, caótica y sorprendentemente fiel al espíritu del cómic. En una industria donde muchos regresos se limitan a repetir fórmulas, Scott Pilgrim EX demuestra que todavía hay espacio para revitalizar lo clásico con energía y personalidad.