Review: Shuffle Tactics para STEAM

Shuffle Tactics: Un RPG táctico que baraja los clásicos con osadía.

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Shuffle Tactics, el nuevo título de The Arcade Crew, editora de joyas como Infernax y Young Souls, junto al estudio debutante Club Sandwich, llega al mercado con una premisa que, en papel, suena arriesgada: Fusionar combate táctico por turnos con construcción de mazos, todo ambientado en un mundo de fantasía oscura que parodia los arquetipos tradicionales de los RPG. El resultado es un juego que no solo se atreve a mezclar géneros, sino que también lo hace con una identidad visual y narrativa muy marcada, que lo distingue inmediatamente del resto.

En el corazón de Shuffle Tactics se encuentra una mecánica que da sentido a su nombre: La aleatorización de unidades mediante una baraja de cartas. En lugar de formar escuadrones fijos antes del combate, los jugadores deben crear mazos compuestos por unidades, hechizos y habilidades que se activan según el orden de robo. Esto añade una capa de incertidumbre que obliga a pensar con flexibilidad y adaptarse en cada turno. La colocación sobre el tablero hexagonal, la cobertura, los efectos de área y las sinergias entre cartas hacen que cada partida se sienta distinta, incluso enfrentando enemigos ya conocidos.

Esta mecánica, aunque refrescante, no es enteramente nueva para quienes hayan explorado juegos como Into the Breach o Slay the Spire, pero Shuffle Tactics logra integrarla de forma orgánica dentro del combate táctico. La diferencia está en la forma en que el juego presenta a sus personajes: Caricaturas exageradas de los clásicos héroes de fantasía, como el paladín fanático, la hechicera adolescente o el bárbaro vegano, todos con habilidades únicas que se traducen en cartas con efectos a veces absurdos, pero siempre tácticamente relevantes.

Visualmente, el juego opta por una estética pixel art de alto contraste, reminiscente de los RPG tácticos de los noventa, pero con animaciones modernas que le aportan dinamismo y humor. Cada unidad está cuidadosamente diseñada para reflejar su personalidad y rol en el campo de batalla, y los efectos visuales de las cartas refuerzan la sensación de impacto sin abrumar. La interfaz es clara, con menús intuitivos y una presentación de la información que facilita la toma de decisiones sin fricción.

Narrativamente, Shuffle Tactics abraza la parodia sin caer en el cinismo. Su historia gira en torno a una banda de mercenarios que intenta impedir la resurrección de un dios olvidado, pero lo hace con diálogos plagados de referencias a tropos del género y rompimientos de la cuarta pared. Si bien el humor no siempre acierta, logra mantener un tono ligero que sirve como contrapeso al exigente nivel de dificultad. Porque sí, este juego es difícil. No injusto, pero sí desafiante, obligando a pensar cada movimiento como en una partida de ajedrez donde las piezas cambian de forma constantemente.

Una de las grandes virtudes de Shuffle Tactics es su rejugabilidad. El sistema de progresión, basado en desbloqueo de nuevas cartas, héroes y mejoras pasivas, invita a experimentar con distintos arquetipos. ¿Prefieres una baraja centrada en control de masas, daño directo o invocaciones? Todas son viables, pero requerirán planificación y pruebas. Además, la inclusión de eventos aleatorios entre combates y rutas ramificadas añade un elemento rogue-lite que premia el aprendizaje tras cada derrota.

Sin embargo, no todo es perfecto. El juego presenta algunos problemas de balance que pueden desincentivar ciertas estrategias. Algunas unidades están claramente por encima de otras en términos de eficiencia, y hay combinaciones de cartas que trivializan encuentros difíciles, algo que Club Sandwich ha prometido ajustar mediante actualizaciones. También se echa de menos un modo competitivo o cooperativo en línea, ya que la naturaleza táctica del juego se prestaría perfectamente para duelos entre jugadores o desafíos comunitarios.

El apartado sonoro merece mención aparte. La banda sonora, compuesta por una mezcla de sintetizadores y orquesta digital, acompaña con eficacia tanto los momentos de tensión como los diálogos humorísticos. Los efectos de sonido, en cambio, pueden volverse repetitivos en sesiones largas, especialmente al activar habilidades muy usadas. Una mayor variedad en los efectos auditivos sería bienvenida en futuras versiones.

En cuanto al contenido, la campaña principal ofrece entre 15 y 20 horas de juego, dependiendo del estilo del jugador. Además, hay modos de desafío que proponen condiciones especiales, como restricciones de cartas o enemigos con ventajas injustas. Estos modos están diseñados para jugadores más veteranos y amplían la vida útil del título. La falta de un editor de mapas o mazos compartidos en línea limita ligeramente la comunidad, pero el potencial está ahí.

The Review

8.17 Final
8.5 Others review
8
Mecánicas
9
Visual
8
Narrativa
7
Jugabilidad
8
Sonido
9
Contenido

¿En resumen?

Shuffle Tactics es una sorpresa gratamente irreverente dentro del género de los RPG tácticos. Su audaz combinación de deckbuilding y estrategia por turnos, sumada a una estética encantadoramente grotesca y una narrativa que no se toma demasiado en serio, lo convierten en un juego que destaca entre sus pares. Aunque algunos aspectos requieren ajustes —como el balance de unidades y la variedad de efectos sonoros—, la experiencia general es satisfactoria, desafiante y refrescante. Club Sandwich debuta con una propuesta sólida, y The Arcade Crew demuestra una vez más su olfato para proyectos que apuestan por la originalidad sin sacrificar profundidad. Si disfrutas de los juegos que exigen pensar pero también reír, Shuffle Tactics debería estar en tu mazo de prioridades.